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Como comunidad escolar, queremos hacerles llegar un mensaje de tranquilidad y compartir con ustedes algunas consideraciones útiles asociadas a la contingencia que estamos viviendo. Éstas nos ayudarán a mantener a nuestros alumnos acogidos en un entorno resguardado y cálido. Adjuntamos sugerencias de nuestro equipo de psicólogos del Colegio
Los terremotos son eventos inesperados que muchas veces conllevan cambios radicales, tanto en el entorno como en las personas.
¿Qué hacer para ayudar emocionalmente a otros?
Se debe hablar el tema abiertamente. Es positivo fomentar de que tanto padres como profesores, junto con los niños, hablen de las experiencias que cada uno vivió (anécdotas, vivencias, etc.), pues esto ayuda a desensibilizar y progresivamente a la recuperación.
Racionalizar los hechos que generan temor es un aspecto que ayuda a mitigar estrés frente a una catástrofe, a partir de temas como:
- Entender cómo y por qué ocurre un terremoto.
- Explicar los factores favorables sobre la energía liberada (baja posibilidad de terremoto en muchos años).
- Crear un plan familiar y escolar que ayude a protegernos de otra catástrofe.
- Esclarecer información clave para estar al tanto de la veracidad de los hechos (no hacer caso a rumores).
Es importante que los adultos transmitamos una actitud positiva y alentadora sobre la recuperación de la catástrofe. Los tópicos recomendables a plantear pueden ser la solidaridad, empatía, valorar la vida propia y a los seres queridos, el compañerismo y, por último, recomenzar este proceso aceptando los cambios que nos impuso la naturaleza.
Es esperable que tanto niños como adultos presenten reacciones de estrés durante días o semanas después de ocurrido un terremoto. Los principales síntomas que pueden observarse son: miedo, enojo, no dejar de pensar en lo que sucedió, tendencia a desconcentrarse, etc. Es importante considerar estas secuelas de manera de no sobre reaccionar ante la presencia de estos síntomas.
Los estudios señalan que la mayoría de las personas se recuperan en forma natural ante la vivencia de un terremoto. Sin embargo, si los síntomas como ansiedad extrema, depresión, irritabilidad, problemas para dormir, etc. persisten por más de un mes, es importante que consulte a un especialista.
Equipo de Orientación, The Mackay School |